Energía

Pemex es la 9a empresa con más deuda del mundo

Pemex es la empresa petrolera más endeudada del mundo y la novena empresa más endeudada del mundo considerando todos los sectores, de acuerdo con un informe de la OCDE.

Su deuda se sitúa actualmente en torno a 10% del PIB mexicano.

También los pasivos contingentes por pensiones son importantes, ya que ascienden a 6.7% del PIB.

Las autoridades pretenden reforzar la seguridad energética y construir un sistema energético más resistente a las catástrofes naturales.

Con este objetivo, se está ampliando el alcance de Pemex a través del impulso a la producción y el aumento de las actividades de refino, en particular mediante la construcción de una nueva refinería.

Desde la perspectiva de la OCDE, esta estrategia podría generar mayores pérdidas operativas en refino a corto y mediano plazo, lo que implicaría riesgos adicionales para el Estado.

En general, la OCDE refiere que los participantes en el mercado siguen considerando que Pemex (la empresa estatal de petróleo y gas) es un importante pasivo contingente para el Estado.

Pemex tiene un acceso limitado a los mercados y existe un compromiso firme del gobierno de seguir apoyándola mediante inyecciones de capital, ventajas fiscales y el servicio de la deuda. En la actualidad, dicho apoyo asciende a aproximadamente 1% del PIB.

La producción de la empresa aumentó en 2020, tras haber caído 4% en promedio durante los 14 años anteriores.

Pemex

Tras la reciente reducción de su carga fiscal, Pemex también dispondrá de más holgura para aumentar la inversión.

No obstante, cambios adicionales en su estrategia empresarial, con más énfasis en objetivos financieros y en la búsqueda de una mayor eficiencia, aliviarían la carga que soporta el Estado.

Según la OCDE, esto se vería facilitado por la concentración de la producción en yacimientos rentables y la reconsideración de las líneas de negocio en pérdidas.

Reducir los subsidios públicos para el uso de combustóleo por parte de Pemex y de la empresa pública de electricidad, y reasignar esos recursos en apoyo de la inversión en Pemex para reducir la producción de combustóleo, respaldaría la transición hacia un sector energético más limpio.

Esto podría tener un marcado impacto en regiones muy dependientes del petróleo, como Campeche o Tabasco.

Potenciar planes de recualificación y educación de los trabajadores afectados en esas regiones les permitiría adquirir nuevas competencias y facilitaría su transición hacia otros sectores económicos, evitando periodos de desempleo de larga duración, opina la OCDE.

 

Redacción Opportimes

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