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Fatiga digital: diagnóstico en la OMC

Los términos de “fatiga digital” y “fatiga de pantalla” han cobrado visibilidad, indica un informe la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre asistencia técnica.

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19, las videoconferencias, las reuniones en línea y el aprendizaje virtual dejaron de ser una alternativa para convertirse en una necesidad.

Aunque todavía no hay demasiados estudios sobre los efectos del aumento de las videoconferencias y del hecho de que la vida profesional haya pasado casi por completo a ser virtual, términos como “fatiga digital” y “fatiga de pantalla” han cobrado relevancia, especialmente en 2021.

Debido a que no solo la asistencia técnica de la OMC, sino todo el trabajo ha pasado a desarrollarse de manera virtual para un buen número de beneficiarios, muchos participantes han aludido a la fatiga de dedicar muchas horas semanales a las videoconferencias.

Asistir a actividades virtuales de formación en paralelo al trabajo diario supone dedicar más horas a ver vídeos, leer materiales y conectarse a sesiones en línea.

Además de este cansancio, la OMC destaca que el hecho de trabajar y también formarse desde casa, en lugar de asistir a los cursos en persona, plantea dificultades añadidas, como la necesidad de elegir entre las prioridades laborales y la formación o la falta de un entorno de aprendizaje adecuado en el hogar.

La disminución del número de participantes en actividades virtuales en comparación con 2020 puede ser consecuencia de la desaparición de los límites entre el trabajo y el aprendizaje, por los que este último solía conllevar el desplazamiento a otro lugar.

Fatiga digital

Los Miembros y observadores han insistido en la persistencia, o incluso el aumento, de sus necesidades en materia de asistencia técnica cada vez que han tenido ocasión, pero desde el inicio de la pandemia se ha reducido la disponibilidad de su personal.

El auge de las actividades de formación digital de todo tipo durante la pandemia, con el consiguiente aumento de la competencia por el “tiempo de pantalla” de los participantes, también tuvo repercusiones en los resultados del aprendizaje en línea.

Los cursos en línea, que los participantes siguen a su propio ritmo, registraron tasas de abandono mayores.

Sin embargo, el rendimiento global de los participantes que sí los completaron fue mejor que en 2020, lo que sugiere que el aumento de la tasa de abandono se debe más a la fatiga digital que a problemas con el contenido.

Teniendo en cuenta este fenómeno, el equipo del aprendizaje en línea de la OMC desarrolló microcursos más llevaderos que pueden seguirse a través de dispositivos móviles, así como sesiones específicas en directo, consejos y trucos, y correos motivadores para alentar a los participantes a completar sus cursos.

 

Redacción Opportimes

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