Un primer objetivo para responder a ¿qué es la Sección 338 y cómo Donald Trump quiere usarla para imponer aranceles? es Canadá.
El 20 de julio, Trump emitió tres proclamaciones en virtud del artículo 338 de la Ley Arancelaria de 1930, imponiendo un arancel ad valorem adicional del 50 % a las importaciones de vino, cañas de pescar, muebles, textiles, palos de hockey, cemento y otros bienes de Canadá como represalia comercial.
¿Qué es la Sección 338?
El Artículo 338 de la Ley Arancelaria de 1930: Aranceles para Combatir la Discriminación contra Estados Unidos, permite imponer aranceles de hasta 50%, sin limite de tiempo. Este recurso nunca ha sido utilizado. Para hacerlo efectivo, la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR) está obligada a emitir conclusiones.

Algunos abogados de comercio internacional observan que la ley se ha utilizado en ocasiones como “influencia” en negociaciones con otros países.
Algunos informes de prensa indican que el artículo 338 podría ser un medio potencial para que la Administración Trump imponga aranceles en respuesta a los aranceles y barreras no arancelarias de otros países.
La USTR señaló que estas medidas buscan contrarrestar las restricciones impuestas por Canadá a las importaciones estadounidenses de alcohol, automóviles y productos lácteos. También destacó que se aplican con base en facultades legales amplias, nunca antes utilizadas, para responder a una discriminación comercial contra exportadores estadounidenses.
Discriminación comercial
La autoridad del Presidente en virtud de la Sección 338 parece superponerse con la de la USTR en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que también autoriza aranceles en respuesta a ciertas prácticas “discriminatorias” de países extranjeros.
De acuerdo con un análisis del Congreso estadounidense, a diferencia de la Sección 301, la Sección 338 no parece requerir ninguna investigación o determinación de la agencia como requisito previo para imponer aranceles. La Sección 338 encomienda a la Comisión de Comercio Internacional (USITC) la tarea de “determinar” e informar al Presidente sobre los casos relevantes de discriminación.
El presidente estadounidense Donald Trump ha usado los aranceles como palanca de negociación desde el inicio de su segundo mandato. Para ello, ha recurrido a la IEEPA, a los aranceles de la Sección 232 y a los de la Sección 301. Esta vez, sin embargo, la administración ha activado una herramienta inédita.
Los aranceles bajo la Sección 338 no pueden exceder el 50% del valor de las mercancías. Cierto lenguaje en la Sección 338 también parece limitar al Presidente a imponer tasas de arancel adicionales que “compensarán” ya sea la carga o desventaja para el comercio de los Estados Unidos o el beneficio para un tercer país resultante de las medidas extranjeras en cuestión.