Las revisiones anuales en el T-MEC comenzarán teniendo como origen la cláusula sunset y generando una cierta incertidumbre que puede mermar la capacidad de atraer inversiones a la región frente a China y otras naciones de Asia.
Con la cláusula sunset, propuesta por la primera administración del presidente Donald Trump, se terminaría automáticamente el T-MEC cada quinquenio, a menos que los tres países acordaran antes renovar ese acuerdo comercial.
Pero esta cláusula no se aprobó finalmente y se sustituyó por otras que impulsó en su momento Jesús Seade, jefe negociador del TLCAN del entonces presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
Cláusula sunset
Durante la cuarta ronda, el gobierno estadounidense propuso incluir la cláusula sunset. Luego, en la sexta ronda de negociaciones, Canadá comunicó oficialmente que aprobaba la propuesta de México para establecer la cláusula sunset, pero sin muerte súbita.

Más adelante, Robert Lighthizer, entonces representante comercial de la Casa Blanca, no hizo ninguna alusión a la contrapropuesta de México. Esto se interpretó como una señal de aceptación. O, por lo menos, como indicio de que Estados Unidos analizaba los planteamientos puestos sobre la mesa.
Las revisiones quinquenales se aplican para un grupo muy reducido de productos. Es el caso, por ejemplo, del azúcar y del tomate mexicanos exportados al mercado estadounidense. Pero generalizar el principio de la cláusula sunset a más de 12,000 clasificaciones de productos fue calificado como insostenible por Francisco de Rosenzweig, socio de la firma White & Case.
Incertidumbre empresarial
La inclusión de una cláusula de revisión conjunta en el T-MEC fue objeto de controversia. Durante las audiencias celebradas en las negociaciones del T-MEC, varios miembros del Congreso expresaron sus dudas sobre la incorporación de una cláusula de revisión obligatoria al acuerdo. Argumentaron que esa disposición generaría incertidumbre, podría desincentivar la inversión privada y perjudicar a las empresas estadounidenses.
Algunos miembros cuestionaron si la cláusula de caducidad podría eludir las competencias del Congreso en materia de acuerdos comerciales. Lighthizer sostuvo que el proceso de revisión conjunta del T-MEC permite al Congreso ejercer una mayor supervisión que los TLC “eternos”, que carecen de un mecanismo de revisión periódica.
Durante la negociación de los términos del T-MEC, los responsables de la primera Administración Trump propusieron una “cláusula de caducidad” de cinco años. Afirmaron que el presidente decidiría si continuar o no con el acuerdo cinco años después de su entrada en vigor.
Un funcionario de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) de entonces argumentó que esa cláusula evitaría que los acuerdos quedaran “desfasados”. También afirmó que “se necesita una presión política considerable para lograr que las naciones se unan y trabajen en estos acuerdos”.
Los funcionarios canadienses y mexicanos se opusieron a la propuesta inicial estadounidense de la “cláusula de caducidad”. Sostuvieron que generaría incertidumbre para la inversión y para otras actividades económicas.
Revisiones anuales en el T-MEC
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 y tiene una vigencia inicial de 16 años, hasta 2036. Cada seis años se revisa. Si no hay consenso, el tratado sigue activo, pero expirará automáticamente en 2036 si no se renueva. Si todas las partes acuerdan continuarlo, permanecerá vigente por otros 16 años.
Y si una parte no confirma su deseo de extender el acuerdo por otro período de 16 años, las partes realizarán una revisión conjunta cada año durante la década restante.
China “celebraría la ruptura” del T-MEC, opinó el expresidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Kevin Brady, quien aboga por una renovación a largo plazo del pacto para reforzar la posición de Norteamérica frente a China.
Para las empresas, la revisión del T-MEC debe leerse como una señal para tomar decisiones con mayor disciplina estratégica. Conviene anticipar escenarios, proteger inversiones, diversificar proveedores y ajustar planes comerciales con mayor frecuencia para reducir riesgos y mantener margen de reacción ante cambios en el entorno regulatorio.