La Asociación Global de Electrónica ha solicitado a la Administración del presidente Donald Trump eximir de aranceles a importaciones de componentes electrónicos. Lo ha hecho como parte de investigaciones en curso de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).
Se trata de las investigaciones de la Sección 301 sobre varias economías. Estas están relacionadas con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación de bienes producidos con derechos laborales forzosos.
Importaciones de componentes electrónicos
Estados Unidos es un importador neto de componentes electrónicos por necesidad, no por elección. El análisis comercial de la Asociación Global de Electrónica muestra que las importaciones estadounidenses de insumos electrónicos alcanzaron 231,000 millones de dólares en 2023. Además, en 2024 sumaron 270,000 millones de dólares, un 41% más que en 2017. Esto sucedió porque la electrónica avanzada no puede fabricarse sin componentes de origen global.

Para las líneas en cuestión, no existe capacidad nacional a la que recurrir. De hecho, la fabricación de placas de circuitos impresos en Estados Unidos ha caído de más de 30% de la producción mundial a principios de la década de 2000 a menos de 5% en la actualidad. Además, más de 90% de la capacidad se encuentra en Asia.
Los componentes pasivos de las partidas 8532 y 8533 se fabrican casi en su totalidad en Japón, Corea del Sur y Taiwán. Los cinco mayores fabricantes —Murata, Samsung Electro-Mechanics, Taiyo Yuden, TDK y Yageo— controlan aproximadamente entre 68% y 72% del mercado mundial. Por otro lado, Yageo de Taiwán es el mayor fabricante mundial de resistencias de chip y condensadores de tantalio.
Producción local limitada
La Asociación Global de Electrónica argumentó que un fabricante estadounidense que se enfrenta a un arancel sobre estas líneas no tiene un proveedor nacional al que recurrir.
Muchos de estos componentes también ingresan actualmente con una tasa de nación más favorecida (NMF) libre o casi nula. Por ejemplo, los circuitos impresos desnudos de la partida 8534.00.00 están exentos de aranceles. Por lo tanto, el arancel propuesto representaría un costo completamente nuevo para un insumo que anteriormente no estaba gravado.
Una sola placa ensamblada contiene cientos de estos componentes, a menudo con precios en centavos, cada uno esencial para su función. Los plazos de entrega para los condensadores cerámicos de alta capacitancia ya superan las 20 semanas, y rediseñar una placa en torno a una huella de componente diferente es costoso y lento.
La pérdida del acceso competitivo en costos a incluso una sola pieza puede paralizar una línea de producción completa.
Costos de fabricación
Las empresas menos capaces de absorber este impacto son los pequeños y medianos fabricantes estadounidenses, que conforman la mayor parte de la base nacional. Los sectores que dependen de estos insumos —electrónica de defensa, aeroespacial, dispositivos médicos, sistemas automotrices y hardware de IA y centros de datos— son las industrias estratégicas que la Administración está trabajando para reconstruir.
Un arancel sobre los insumos eleva el costo de la misma producción que esta medida debería proteger. Por este motivo, las implicaciones de los aranceles generalizados también afectarían equipos vitales para sostener la manufactura estadounidense.
Los miembros de la asociación informan que los aranceles ya están aumentando directamente el costo de los equipos de producción y mantenimiento. De hecho, en un caso, una empresa citó 30,000 dólares en aranceles sobre la compra de una máquina de 135,000 dólares.
En otro caso, se informó que los aranceles sobre una pieza de repuesto triplicaban su costo, lo que obligó a comprar una pieza reacondicionada e invalidó la garantía del fabricante original. Este tipo de interrupciones puede paralizar las líneas de producción en lugar de facilitar la relocalización a corto plazo.
La Asociación Global de Electrónica representa a más de 3,000 empresas del sector electrónico y apoya la prohibición estricta y ejecutable del trabajo forzoso, e insta a la USTR a adoptar medidas específicas, basadas en el riesgo y alineadas con los incentivos.
Política industrial
En términos macroeconómicos, gravar estas importaciones eleva costos sistémicos, encarece la producción final y reduce márgenes en cadenas altamente integradas. El resultado puede ser menor competitividad industrial, más presión inflacionaria y retrasos en sectores estratégicos dependientes de insumos especializados.
La Administración Trump pretende proteger e incentivar la producción estadounidense de ciertos insumos y parte estratégicos.
Desde una perspectiva industrial, el arancel introduce fricción en líneas donde no existe sustituto nacional inmediato. Para fabricantes y proveedores, la prioridad ya no es solo cumplir, sino asegurar continuidad operativa, preservar tiempos de entrega y proteger capacidad instalada crítica.