Los aranceles cobrados a la importación de autos en Estados Unidos sumaron 30,400 millones de dólares en los 12 meses concluidos en abril de 2026.
En este periodo, las aduanas de Estados Unidos aplicaron una tasa promedio de 17.94% a estas importaciones.
De acuerdo con información del Senado estadounidense, los datos anteriores corresponden tanto a autos nuevos como usados.
Aranceles cobrados a la importación de autos
Con la aplicación de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, el gobierno de Estados Unidos impuso un arancel de 25% a las importaciones de automóviles y ciertas autopartes. Esta medida regulatoria transformó el flujo comercial de la industria automotriz norteamericana debido a sus implicaciones logísticas y arancelarias.
¿Qué es la Sección 232 y cómo funciona?
La Sección 232 es un mecanismo legal que otorga facultades al Ejecutivo estadounidense para ajustar las importaciones mediante aranceles, cuotas o restricciones comerciales. Para su activación, el Secretario de Comercio debe determinar previamente que el volumen de un bien importado representa una amenaza real para la seguridad nacional de Estados Unidos. Y para ello, primero realiza una investigación formal.
Origen y justificación técnica de la medida
La base jurídica de este gravamen automotriz se fundamenta en una investigación oficial concluida en 2019. Este análisis determinó que la creciente dependencia de vehículos extranjeros debilitaba la base industrial doméstica. Además, se declaró formalmente a las importaciones automotrices como un riesgo para la seguridad nacional estadounidense.
Algunos países, sin embargo, han indicado que estas acciones violan las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Aranceles de la IEEPA
Desde la perspectiva de General Motors, el entorno arancelario sigue siendo muy dinámico. Los aranceles específicos aplicables a los bienes importados por esta empresa y sus proveedores continúan evolucionando. Esto ocurre incluso en lo que respecta a las importaciones amparadas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y otros acuerdos comerciales.
El 20 de febrero de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autorizaba la imposición de aranceles.
Dado que consideró que los importes pagados previamente son reembolsables, General Motors consideró que registra un ajuste favorable neto de 500 millones de dólares, principalmente debido a los aranceles IEEPA cobrados previamente en el trimestre finalizado el 31 de marzo de 2026.