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Zonas francas y depósitos de aduanas en Estados Unidos

Las zonas francas de los Estados Unidos son una parte importante del régimen comercial del país, según información de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

En 2020, estas zonas recibieron envíos extranjeros equivalentes a 10.6% de las importaciones estadounidenses y dieron empleo a 470,000 personas (alrededor de 3.8% del empleo en el sector manufacturero de los Estados Unidos).

Las zonas francas se siguen rigiendo por la Ley de Zonas Francas de 1934, modificada, y los reglamentos de la CBP (19 C.F.R. Parte 146).

En 2020 había 195 zonas francas activas y cada estado de los Estados Unidos mantenía al menos una; siguen estando fuera del territorio aduanero estadounidense únicamente a efectos de derechos y mercancías prohibidas.

Panorama general de las zonas francas, 2018-2020.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) supervisa las zonas francas mediante auditorías e inspecciones.

Entre otras, se aplican otras normas locales, estatales o federales relativas a medidas ambientales, de seguridad y laborales.

Aunque en las zonas francas no se pueden llevar a cabo actividades de comercio minorista, sí se pueden realizar casi todas las demás actividades tales como montaje, limpieza, manufactura, mezcla, elaboración, reembalaje, reparación, recuperación, almacenamiento, pruebas, y destrucción de mercancías.

Por lo general, las zonas francas son establecidas por una autoridad pública, como un puerto o una ciudad, y funcionan con una donación del Consejo de las Zonas Francas (integrado por los Secretarios de Comercio y del Tesoro), que regula todas las zonas francas estadounidenses.

Zonas francas

La fabricación de determinados productos y grupos de productos y la realización de ciertas actividades o bien están prohibidas por los reglamentos o bien no están autorizadas en la práctica por el Consejo de las Zonas Francas por diversas razones.

Por ejemplo, no se permiten la producción de alcohol, tabaco, armas de fuego, acero, textiles y azúcar y la mezcla de productos derivados del petróleo.

Algunas de estas restricciones se derivan de cuestiones relacionadas con la evasión fiscal o la seguridad, pero muchas de ellas reflejan preocupaciones comerciales como la elusión de contingentes o de otras medidas comerciales, o se aplican a productos que han sido tradicionalmente sensibles a las importaciones.

No obstante, en las zonas francas se lleva a cabo una amplia gama de actividades, sobre todo de producción y distribución.

 

Redacción Opportimes

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