Automotriz

Trump no ataca a China por decisión de Ford

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En un marcado contraste con respecto a su trato con México, el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha atacado a Ford Motor Company por su decisión de trasladar de Estados Unidos a China su producción del auto Focus.

Después de que Ford anunció su decisión de instalar una nueva planta en México para producir el nuevo modelo del Focus, Trump lanzó amenazas para evitar esta inversión dirigida a San Luis Potosí.

En una manifestación en Iowa en agosto de 2015, Trump dijo: «Yo diría al jefe de Ford, ‘Lo siento, no lo voy a aprobar. Vas a pagar un impuesto por cada automóvil y cada camión y cada parte que viene a través de esa frontera, vas a pagar un impuesto del 35%, ¿de acuerdo? ‘»

La ensambladora automotriz cedió este martes parcialmente a la demanda de Trump, al determinar no producir el Focus en México. Pero al trasladar esa manufactura a China, los argumentos del Presidente estadounidense se desploman respecto a generar empleos manufactureros en Estados Unidos y de reducir su déficit comercial.

«La decisión de Ford muestra cómo las empresas multinacionales flexibles son en términos de geografía», dijo el martes el secretario de Comercio, Wilbur Ross, tras difundirse la noticia.

«Creo que a medida que las políticas y las reformas del presidente Trump se hagan realidad, más compañías comenzarán a localizar sus instalaciones en los Estados Unidos, como ya lo han hecho varios fabricantes de automóviles alemanes y japoneses», agregó.

La mayoría de los modelos Focus para América del Norte vendrán de China y otros de Europa. La empresa ensambla actualmente ese modelo en su planta de Wayne, Michigan, pero la producción está programada para terminar allí en 2018.