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El TLCAN sería resucitado con el TPP: Guajardo

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En caso de ser cancelado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la alternativa más factible para retomar el libre comercio en la región sería a través del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés), opinó Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

Tal opción sería más viable por dos razones, adujo: por lo complicado que sería negociar completamente un nuevo TLCAN y porque el TPP representa la visión “tradicional” de Estados Unidos.

El mensaje en su comparecencia ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados ilustró que si ahora es difícil actualizar o modernizar el TLCAN, lo será más si se parte de hojas en blanco, en un contexto en el que hoy día se cuestionan más los modelos económicos que en 1992, cuando se negoció la versión vigente de ese acuerdo comercial.

“Es bien importante que lo consolidemos y que dejemos un poco congelados los dulces que le interesan a nuestros socios en el norte para que si en tres años un nuevo presidente de Estados Unidos cambia de opinión y considera que el TPP es estratégicamente relevante en su política de Asia y en el escenario, esperemos no probable, pero que no podemos descartar, de que se haya eliminado el TLCAN, será más fácil poder establecer el debate del argumento de la visión estratégica de tener el TPP-11, que iniciar de cero el debate del TLCAN, que ha estado tan contaminado en el debate de América del Norte”, dijo Guajardo.

Firmado el 4 de febrero de 2016, el TPP estaba integrado por Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la salida de su país de este bloque el pasado 23 de enero.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, los 11 países integrantes del TPP anunciarán en la segunda semana de noviembre los procedimientos con los que implementarán la entrada en vigor de ese tratado de libre comercio.

“Entonces, estratégicamente dejar abierta la posibilidad del TPP-11 es fundamental, dado su diseño estructural, que es la visión tradicional que toda la vida viene impulsado Estados Unidos, hasta que lo cambió esta administración”, dijo Guajardo.

El Acuerdo TPP abrirá los mercados y elevará el nivel de las normas en la región que crece con más rapidez en el mundo, con lo que impulsará el crecimiento económico, promoverá la innovación y apoyará la creación de puestos de trabajo en los Estados Unidos y en sus interlocutores del Acuerdo, como demuestran estudios económicos independientes.

Además de incluir ambiciosos compromisos de acceso a los mercados, el Acuerdo aborda los obstáculos no arancelarios y contiene compromisos que permitirán establecer normas comunes de alto nivel en toda la región en esferas como la propiedad intelectual, el trabajo, el medio ambiente, y la transparencia y la lucha contra la corrupción.

Se ocupa asimismo de cuestiones nuevas y emergentes -por ejemplo, el comercio digital, la coherencia en asuntos de reglamentación y disciplinas sobre la conducta competitiva de las empresas de propiedad estatal- que afectan a la capacidad de las empresas y los trabajadores para competir.

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