Industria

Sector manufacturero en México: S&P Global PMI

El sector manufacturero mexicano comenzó el trimestre final de 2022 con otra reducción en la producción, de acuerdo con el indicador S&P Global PMI.

Entre otras causas, el resultado se debió a que las presiones inflacionarias, los problemas en el flujo de efectivo y la escasez de materias primas frenaron la demanda de los clientes.

A pesar de ello, el ritmo de contracción de la producción y las ventas se moderó hasta su nivel más débil en cuatro meses.

Esta falta de nuevos trabajos, sumada a los esfuerzos por liberar capital, llevó a las empresas a recortar sus niveles de compra y agotar sus inventarios tanto de insumos como de productos acabados.

Asimismo, los resultados más recientes mostraron una nueva aceleración de la inflación de los costos de los insumos, pero las condiciones competitivas propiciaron un aumento más lento en los precios de venta.

En general, si los valores del índice mundial de gestores de compras compilado por S&P Global superan los 50 puntos denotan expansión, en tanto que los inferiores a 50 indican contracción. Una excepción a esta regla es el índice de plazos de entrega de los proveedores, en el que valores más negativos indican plazos de entrega más largos.

Para el caso de México, el Índice de Gerentes de Compras del Sector Manufacturero de S&P Global, que no cambió con respecto al dato de septiembre, permaneció en 50.3 punto en octubre y se mantuvo por encima del umbral de invariabilidad de 50.0 puntos por segundo mes consecutivo en un contexto de ligero incremento del empleo en las fábricas y prolongación de los plazos de entrega.

Sector manufacturero

En octubre, los industriales mexicanos redujeron su producción por cuarto mes consecutivo.

La desaceleración se atribuyó a la escasez de insumos y la falta de nuevos trabajos.

No obstante, el ritmo de contracción fue marginal y el más lento de esta secuencia.

También los nuevos trabajos entrantes se redujeron a un ritmo marginal que fue el más débil en cuatro meses.

Aquellos participantes en la encuesta que reportaron una caída, destacaron la débil demanda de los clientes, los problemas persistentes del sector automovilístico y la escasez de materias primas.

La débil demanda internacional de bienes industriales frenó las ventas generales y las empresas experimentaron la tercera caída sucesiva en las exportaciones, que fue la más rápida en siete meses.

La desaceleración se atribuyó a la escasez de materias primas, los problemas de flujo de efectivo que afectaron a los clientes y las fuertes presiones de los precios.

 

Redacción Opportimes

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