Los 10 países más competitivos del mundo

Dinamarca, Suiza, Singapur, Suecia, Hong Kong, Países Bajos, Taiwán, Finlandia y Noruega fueron los países más competitivos del mundo en 2022, de acuerdo con la Clasificación Mundial de Competitividad 2022, elaborada por IMD.

Dinamarca alcanzó el primer puesto por primera vez en los 34 años de historia del ranking, ocupando el tercer lugar en 2021.

En especial, Dinamarca desempeñó de manera sobresaliente en el factor de eficiencia empresarial (primero) y en la productividad y eficiencia (primero) y prácticas de gestión (primero) sub -factores. Suiza bajó al segundo lugar (desde el primero) y Singapur se recuperó al tercero (desde el quinto).

“Dinamarca es el país digitalmente más avanzado del mundo y ahora ocupa el primer puesto gracias a las buenas políticas, las ventajas que ofrece ser un país europeo, un claro enfoque en la sostenibilidad y el impulso de su ágil sector empresarial”, dijo el profesor Arturo Bris, director del CMI.

Países más competitivos

La 34ª edición del Anuario de Competitividad Mundial de IMD se lanza en un momento de tremenda agitación.

El Covid-19 sigue afectando a gran parte del mundo. Curiosamente, mientras que en algunos países se están realizando esfuerzos integrales para volver a un estado de normalidad, otras partes del mundo están experimentando un aumento masivo en la cantidad de personas infectadas.

Además de los riesgos económicos y de salud que los países luchan por abordar, el IMD destacó que ha surgido una situación peligrosa adicional: el riesgo geopolítico que ha sido reintroducido por la invasión rusa de Ucrania.

El Anuario de Competitividad Mundial del IMD, publicado por primera vez en 1989, es un informe anual completo y un punto de referencia mundial sobre la competitividad de los países.

Proporciona análisis comparativos y tendencias, así como estadísticas y datos de encuestas basados ​​en una extensa investigación.

Asimismo, analiza y clasifica a los países según cómo gestionan sus competencias para lograr la creación de valor a largo plazo.

La competitividad de una economía no puede reducirse únicamente al PIB y la productividad porque las empresas también tienen que hacer frente a dimensiones políticas, sociales y culturales.

Por lo tanto, los gobiernos deben proporcionar un entorno caracterizado por infraestructuras, instituciones y políticas eficientes que fomenten la creación de valor sostenible por parte de las empresas.

Las clasificaciones de competitividad mundial de IMD enfatizan una tendencia a largo plazo destacada en ediciones anteriores: que los países en la parte superior de la lista tienen cada uno un enfoque único para volverse competitivos.

 

Redacción Opportimes

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