Los cruces en Nogales representaron 10,800 millones de dólares en exportaciones estadounidenses a México y 23,300 millones de dólares en importaciones estadounidenses desde México.
En total, más de 34,000 millones de dólares en comercio dependieron de Nogales.
Cruces en Nogales
Josh Rubin, presidente del Puerto del Condado de Santa Cruz y Gran Nogales, consideró que mantener el comercio bilateral libre de aranceles bajo el T-MEC es esencial para sostener estas relaciones mutuamente beneficiosas.
Sin embargo, para comunidades fronterizas como esta, la promesa de los acuerdos comerciales es tan sólida como la infraestructura que los respalda.
En palabras de Rubin, Nogales puede ser una comunidad pequeña, de alrededor de 20,000 habitantes —48,000 en todo el condado de Santa Cruz—, pero su impacto en el comercio de América del Norte es todo menos pequeño.
Tan solo en 2024, Nogales funcionó como puerta de entrada para más de 404,000 camiones, 3.7 millones de automóviles, 978 trenes y 10.8 millones de personas que cruzaron hacia el norte, a Estados Unidos.
Producción compartida
El T-MEC se construyó sobre el éxito del TLCAN, atendiendo debilidades previas e incorporando modernizaciones clave. Un dato ilustra claramente por qué el nearshoring es tan relevante: por cada dólar que se gasta en bienes provenientes de China, menos de tres centavos regresan a Estados Unidos.
En contraste, por cada dólar gastado en México, 40 centavos regresan a Estados Unidos. Esto significa que una mayor integración con México beneficia directamente a los trabajadores, proveedores y comunidades estadounidenses.
Rubin expuso que su condado respalda los esfuerzos continuos para fortalecer la aplicación de las reglas de origen, a fin de asegurar que los beneficios se reserven para las empresas verdaderamente comprometidas con producir e invertir en América del Norte.
Recientemente el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, afirmó la intención de México de ampliar la compra de productos estadounidenses. Este compromiso se alinea perfectamente con los objetivos del T-MEC.
Un ejemplo claro: Lucid Motors, cuyos vehículos se diseñan y fabrican en Arizona, mientras que algunos componentes se obtienen del cercano estado de Sonora, en México. Este tipo de integración vertical genera empleos en ambos lados de la frontera y mantiene una mayor proporción de cada dólar comercial circulando dentro de América del Norte.
Para Rubin, el T-MEC ha demostrado su valor, pero la siguiente etapa debe centrarse en la aplicación efectiva, la infraestructura y la inversión. El objetivo debe ser asegurar que el comercio beneficie a quienes producen, cultivan e invierten en América del Norte, y no a quienes lo explotan desde fuera.