Las inversiones de Caterpillar crecieron 33.5% en 2025 respecto a 2024, manteniendo una tendencia creciente en los últimos cinco años.
Su segmento de Power & Energy lideró la inversión, con 1,774 millones de dólares, seguido de Productos Financieros, con 1,341 millones.
En 2025, Caterpillar destinó sus gastos de capital para financiar compromisos operativos e iniciativas de crecimiento estratégico. Estos fondos apoyaron los tres pilares fundamentales: excelencia comercial, liderazgo en tecnología avanzada y la transformación de sus diversos procesos de trabajo internos.
Inversiones de Caterpillar
La empresa concentró inversiones en el segmento Power & Energy para ampliar la capacidad de producción de motores grandes. Además, priorizó tecnologías de autonomía, combustibles alternativos y electrificación. Con ello, buscó fortalecer la rentabilidad y asegurar sostenibilidad operativa a largo plazo.
En paralelo, concretó la adquisición de RPMGlobal por aproximadamente 790 millones de dólares. Esta operación estratégica apunta a liderar el mercado de software minero. Asimismo, impulsa soluciones digitales avanzadas que optimizan el ciclo de vida operativo y refuerzan la eficiencia tecnológica.
A continuación se muestra la tendencia de las inversiones de Caterpillar (gastos de capital) en millones de dólares:
- 2019: 2,669.
- 2020: 2,115.
- 2021: 2,472.
- 2022: 2,599.
- 2023: 3,092.
- 2024: 3,215.
- 2025: 4,286.
Competencia
Caterpillar consolidó a México como eje de su estrategia de manufactura global. Opera plantas en Torreón, Acuña, Monterrey, Ramos Arizpe, Reynosa, San Luis Potosí y Tijuana. Estas instalaciones abastecen construcción, recursos y energía, integrando al país en su cadena global.
En el entorno competitivo, la compañía enfrenta a Komatsu y John Deere en maquinaria pesada. La rivalidad se concentra en innovación tecnológica, eficiencia operativa y redes de distribuidores independientes. Además, el contexto exige ajustes ante políticas comerciales y presiones inflacionarias persistentes.
En 2025, los ingresos consolidados sumaron 67,589 millones de dólares, con un crecimiento anual de 4%. El avance respondió, principalmente, a la demanda en Power & Energy, que aumentó 12%. Así, compensó menores volúmenes de ventas en el segmento de construcción.
Sin embargo, la utilidad neta se ubicó en 8,884 millones de dólares, una caída de 17.7% frente a 2024. El retroceso obedeció a mayores costos de manufactura, gastos de reestructuración por 445 millones y una tasa impositiva efectiva más alta, pese a un sólido flujo operativo.