Las inversiones automotrices en Estados Unidos creció cuatro veces desde la ratificación del T-MEC en comparación con el período anterior equivalente, destacó General Motors,
En general, los altos estándares acordados por México, Estados Unidos y Canadá, vigentes desde el 1 de julio de 2020, establecieron requisitos de inversión y abastecimiento ambiciosos pero alcanzables que respaldaron la inversión estadounidense.
Inversiones automotrices en Estados Unidos
El T-MEC establece reglas de origen más estrictas, mayor contenido regional en autos, estándares laborales y ambientales reforzados, comercio digital libre, protección a inversiones, mecanismos de solución de controversias y revisiones periódicas para asegurar su cumplimiento y actualización.
Desde la ratificación de este tratado, la inversión privada en activos fijos automotrices fue cuatro veces mayor que en el período anterior equivalente. Estas inversiones sustentan empleos en los tres países.
Por ejemplo, General Motors utiliza una cantidad considerable de propulsión estadounidense en vehículos fabricados en México para garantizar el cumplimiento de las estrictas reglas de origen, vinculando la producción de vehículos mexicanos con empleos y tecnología estadounidenses.
En una carta enviada a la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), la empresa reconoció que las reglas de origen podrían beneficiarse de una aclaración, a la luz de la disputa.
General Motors apoya la actualización y aclaración de las reglas de origen automotriz, siempre que cualquier cambio en las reglas o su aplicación se realice con suficiente antelación, se elabore con base en sólidas aportaciones de la industria y se equilibre cuidadosamente con las realidades de la cadena de suministro.
Ventajas arancelarias
Los mercados financieros globales vivieron jornadas de alta volatilidad tras los anuncios arancelarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, no todo fue un impacto negativo.
Aunque algunos aranceles alcanzan a las exportaciones mexicanas, los productos que cumplen con el T-MEC mantienen beneficios clave. En la mayoría de los casos, permanecen libres de aranceles o acceden a un trato preferencial.
Estos bienes concentran una parte relevante de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos. Por ello, México conserva una ventaja competitiva frente a otros países. Además, refuerza su posición como socio comercial confiable para la economía estadounidense.
En los primeros 10 meses de 2025, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos alcanzaron 447,998 millones de dólares, con un crecimiento interanual de 5.6%. En contraste, las exportaciones estadounidenses a México sumaron 283,182 millones de dólares, con un avance marginal de 0.2 por ciento.