México captó 40,871 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) en 2025, un crecimiento interanual de 10.8%, informó la Secretaría de Economía.
El dato confirma cinco años consecutivos de expansión, excluyendo operaciones atípicas, y consolida al país como eje estratégico en comercio exterior y cadenas de suministro de América del Norte.
El resultado adquiere mayor relevancia en un contexto global adverso. De acuerdo con la ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), los flujos de IED hacia economías en desarrollo cayeron 2% en 2025.
Inversión Extranjera Directa en México
La reinversión de utilidades representó 67.7% del total, con 27,650 millones de dólares, aunque registró una contracción de 3.7% interanual, derivada de mayores distribuciones de dividendos. Este componente refleja la permanencia del capital extranjero y la consolidación de operaciones existentes.
En paralelo, las nuevas inversiones crecieron 132.9%, hasta 7,378 millones de dólares. Este dinamismo constituye la señal más relevante para el nearshoring, ya que implica capital fresco asociado a ampliaciones de capacidad, adopción tecnológica y nuevas plantas vinculadas a tratados comerciales y relocalización de cadenas de suministro.
Las cuentas entre compañías ascendieron a 5,844 millones de dólares, un aumento anual de 17.0%. Este rubro refleja reestructuras financieras intragrupo y movimientos de deuda entre matrices y filiales, habituales en entornos de ajuste de política comercial y optimización fiscal corporativa.
¿Qué ocurrió en el cuarto trimestre?
Durante el cuarto trimestre se registró un flujo negativo de 5,026 millones de dólares, principalmente por pago de dividendos y operaciones financieras con afiliadas en el exterior. No se trató de cancelaciones de inversión. El ajuste neto anual fue marginal (-35 millones), sin alterar la tendencia positiva.
País de origen: América del Norte consolida liderazgo
Estados Unidos se mantuvo como principal inversionista, con 15,877 millones de dólares, equivalentes a 38.8% del total. Le siguieron España (10.8%), Canadá (8.1%), Países Bajos (5.8%) y Japón (5.6%). Las cinco economías concentraron 69.1% del flujo total.
En conjunto, Estados Unidos y Canadá representaron 46.9% de la IED recibida, reforzando la integración regional bajo el marco del T-MEC y la estrategia de nearshoring. Esta concentración sugiere una profundización de las cadenas de suministro norteamericanas ante tensiones geopolíticas y ajustes arancelarios globales.
Distribución geográfica: concentración en polos industriales y financieros
La Ciudad de México captó 22,381 millones de dólares, equivalente a 54.8% del total, con un crecimiento anual de 55.1%. Este desempeño responde a su papel como centro corporativo y financiero, donde se registran operaciones de holding y reinversión.
Nuevo León ocupó el segundo lugar con 3,628 millones de dólares y un crecimiento de 72.9% interanual, impulsado por manufactura avanzada y relocalización industrial. El Estado de México se ubicó en tercera posición, con 3,279 millones y un alza de 24.1%.
Las cinco entidades con mayor captación concentraron 80.2% del total nacional. Este patrón revela alta concentración territorial y plantea interrogantes sobre infraestructura logística, disponibilidad energética y política industrial regional.
Implicaciones para comercio exterior y política comercial
El desempeño de la Inversión Extranjera Directa en México confirma la resiliencia del país como plataforma exportadora. La metodología aplicada sigue estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y del Fondo Monetario Internacional, lo que fortalece la comparabilidad internacional.
Para CEOs y directores de comercio exterior, el récord de IED plantea preguntas estratégicas: ¿qué sectores captarán mayor capital en 2026?, ¿cómo influirán los aranceles y la política comercial estadounidense?, ¿qué riesgos regulatorios pueden afectar la reinversión? La tendencia sugiere oportunidades claras en manufactura, logística y servicios vinculados a exportación.