El contenido nacional en el sector de hidrocarburos en México puede llegar a 1,700 millones de dólares, destacó la Secretaría de Economía.
Desde la perspectiva de la actual administración del gobierno mexicano, con la apertura del sector de hidrocarburos se abre una gran oportunidad para que las empresas nacionales formen parte de la nueva cadena productiva.
Contenido nacional en el sector de hidrocarburos
Derivado de las tres primeras licitaciones de la Ronda uno, el gobierno mexicano espera una inversión total aproximada de 6,800 millones de dólares.

Incluso, la Secretaría de Economía indicó que el contenido nacional en el sector de hidrocarburos podrá ser mayor con el aprovechamiento de la transferencia de tecnología que vendrá asociada a estas inversiones. Asimismo, habrá una mayor integración de la cadena de proveeduría nacional en el sector energético.
La Secretaría de Economía con la opinión de la Secretaría de Energía ha definido las estrategias para el fomento industrial de Cadenas Productivas Locales e inversión directa en las industrias de hidrocarburos y eléctrica. Estas estrategias toman los principios de la Política de Fomento Industrial implementada por esta Secretaría. Además, se basan en sus cuatro ejes:
- Desarrollo de Proveedores.
- Innovación.
- Desarrollo Regional.
- Capital Humano.
Estos ejes están distribuidos en cinco objetivos y 33 líneas de acción. Estas acciones buscan principalmente detectar la demanda de bienes y servicios en las industrias eléctricas y de hidrocarburos. Así, se identifican oportunidades de negocios para los proveedores nacionales. Además, se impulsa el desarrollo regional e incentiva la promoción de la inversión.
Industria eléctrica
Con relación a la apertura del sector eléctrico se genera una gran oportunidad para que las empresas nacionales formen parte de la nueva cadena productiva. Derivado de la apertura del Mercado Eléctrico Mayorista y la modernización de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), se espera lograr un aprovechamiento de la transferencia de tecnología que vendrá asociada a esas inversiones. Además, se espera una mayor integración de la cadena de proveeduría nacional en el sector energético.
Desde un enfoque geoestratégico, la soberanía energética abre la oportunidad de consolidar una infraestructura pública integrada para el nearshoring. Sin embargo, persiste la carencia clave de mayores inversiones en redes de transmisión y generación limpia masiva para satisfacer la demanda industrial.