Como parte del proceso de relocalización de manufactura, GE Appliances destacó sus inversiones por 3,000 millones de dólares en Estados Unidos.
GE Appliances, con sede en Louisville, Kentucky, es una manufacturera líder de electrodomésticos de Estados Unidos. La empresa emplea casi 16,000 personas y continúa invirtiendo en innovación y producción.
Relocalización de manufactura
En agosto de 2025, GE Appliances, una empresa de Haier, anunció más de 3,000 millones de dólares en nuevas inversiones en manufactura en Estados Unidos en un quinquenio.

En sus plantas de fabricación y centros tecnológicos, la empresa moderniza las operaciones, ampliando la capacidad y trasladando producción adicional a Estados Unidos.
Una vez finalizado este plan, GE Appliances habrá invertido 6.500 millones de dólares en sus plantas de fabricación en Estados Unidos y en su red de distribución nacional desde 2016.
De acuerdo con GE Appliances, estas inversiones respaldan directamente los objetivos de la administración del presidente Donald Trump de relocalizar la manufactura, fortalecer las cadenas de suministro nacionales y crear empleos estadounidenses de alta calidad.
Application Park cuenta con más de 80 laboratorios de desarrollo avanzado, incluyendo un laboratorio de realidad virtual, un centro de impresión 3D y prototipado rápido, varios laboratorios de metrología 3D, laboratorios acústicos, laboratorios de agua, laboratorios de electrónica y más.
La rápida reorientación de las importaciones de Estados Unidos jugó un papel clave. Las compras pasaron de países con aranceles altos a mercados con tarifas más bajas.
China vs ASEAN
El caso de Asia ilustra bien esta dinámica. Por un lado, la participación de China en las importaciones estadounidenses cayó de forma drástica. Por otro lado, la cuota de los países de la ASEAN se disparó en el mismo periodo.
Sin embargo, hay un factor aún más decisivo para la resiliencia del comercio mundial: el auge de la inteligencia artificial.
Al mismo tiempo, según el Banco Nacional de Canadá (NBC), la demanda global de componentes como los microprocesadores crece a un ritmo acelerado. Como resultado, economías líderes en la fabricación de esta tecnología —entre ellas Taiwán y Corea del Sur— están experimentando un verdadero boom en sus exportaciones de mercancías.