El impacto de los aranceles a General Motors (GM) podría subir hasta 4,000 millones de dólares en 2026, de acuerdo con proyecciones de la propia compañía.
Los aranceles de 25% sobre automóviles y partes importados a Estados Unidos, impuestos bajo la autoridad de Sección 232, pueden elevar costos para fabricantes como GM y afectar la economía automotriz, alterando relaciones comerciales y presionando cadenas de suministro globales.
Aranceles a General Motors
Durante 2025, el gobierno de Estados Unidos, junto con otros gobiernos, implementó nuevos aranceles relevantes para General Motors y sus proveedores. Estas medidas incluyeron tarifas aplicadas a vehículos y piezas importadas al mercado estadounidense, afectando directamente las operaciones de la compañía.
Sin embargo, el entorno arancelario se mantiene altamente dinámico. Los gravámenes específicos aplicables a los bienes importados por GM y su cadena de suministro continúan evolucionando, incluidas las importaciones realizadas bajo el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá, así como otros acuerdos comerciales vigentes.
“Hemos actuado con urgencia y disciplina para mantener un sólido posicionamiento dentro de la industria”, dijo GM en su reporte anual.
En 2025, el impacto en las ganancias de GM antes de intereses e impuestos (EBIT), ajustado por aranceles, fue de 3,100 millones de dólares.
Con base en el entorno tarifario actual, GM estima que el impacto en el EBIT ajustado podría oscilar entre 3,000 y 4,000 millones de dólares para el año que finaliza el 31 de diciembre de 2026.
México solicitó a Estados Unidos reducir de 27.5% a 15% el arancel aplicado a autos que no cumplen las reglas de origen del T-MEC. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que actualmente se combinan un arancel NMF de 2.5% y otro adicional de 25 por ciento.
Ebrard señaló que, con descuentos al contenido estadounidense, el arancel efectivo para vehículos mexicanos es cercano a 13%. Añadió que Estados Unidos ya acordó reducciones a un arancel de 15% con la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, y un trato preferencial para el Reino Unido (una tarifa de 7.5% para un cupo de 100,000 unidades).
Mercado estadounidense
En 2025, el mercado automotriz estadounidense superó los 16 millones de unidades vendidas, reflejando una demanda resiliente concentrada en pickups y SUVs, segmentos de alto margen. El crecimiento de vehículos híbridos compensó la desaceleración de los eléctricos puros, afectada por la normalización de incentivos fiscales.
General Motors y Ford lograron expandir ventas mediante ajustes de portafolio, disciplina de precios y optimización de costos, a pesar de la incertidumbre arancelaria y presiones regulatorias sobre la cadena de suministro.