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El mundo tendrá hasta 163 millones personas más en pobreza extrema en 2021

El mundo tendrá hasta 163 millones personas más en pobreza extrema en 2021, según proyecciones de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

A nivel global, la pandemia de Covid-19 ha causado estragos en las economías nacionales y ha afectado con mayor dureza a la economía informal y a cientos de millones de empresas en todo el mundo.

En particular, de acuerdo con la Organización Mundial de Comercio (OMC), las Pequeñas y medianas empresas (Pymes) están expuestas al impacto económico de la pandemia debido a su tamaño y su prevalencia en los sectores económicos más afectados por la pandemia, como los servicios de alojamiento y alimentación, los sectores cultural y creativo, y los servicios mayoristas y minoristas.

“Las nefastas consecuencias económicas de la pandemia nos obligan a abordar las necesidades de protección del consumidor, especialmente donde las personas están más expuestas y en mayor riesgo”, dijo Isabelle Durant, secretaria general interina de la UNCTAD.

Además de sus niveles de mortandad y daño en la salud, según un informe de la UNCTAD, la pandemia empujó a entre 119 y 124 millones de personas a la pobreza extrema en 2020, y se espera que sigan entre 143 y 163 millones de personas adicionales en 2021.

Solo 43% de las personas en África subsahariana tienen acceso a electricidad limpia y moderna, aproximadamente la mitad de la tasa global de electrificación de 89% en 2017, según el Banco Mundial.

Pobreza extrema

“En el último año hemos sido testigos de una ola de solidaridad global entre los gobiernos para proteger a los consumidores de volverse cada vez más vulnerables”, dijo Teresa Moreira, jefa de políticas de competencia y consumo de la UNCTAD.

Evidentemente, cuanto más se prolongue la pandemia, y los gobiernos tengan que continuar con medidas como el bloqueo y la cuarentena, las economías nacionales y mundiales seguirán sufriendo, con muchos más millones empujados a la pobreza y la pobreza extrema.

Las medidas de apoyo del gobierno incluyen asistencia financiera a hogares vulnerables para pagar sus facturas de servicios públicos y moratorias para que los proveedores recuperen las deudas de los consumidores desfavorecidos.

También las autoridades han prohibido la desconexión del suministro de electricidad, gas y agua a los más necesitados.

Las agencias de protección al consumidor han renovado sus campañas de información y educación para promover el uso eficiente de los servicios públicos. También han mejorado el acceso a la resolución de disputas y los mecanismos de reparación para resolver los reclamos de los consumidores más rápidamente.

 

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