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Economía interna de México y dependencia de Estados Unidos

A pesar de los intentos de diversificar sus vínculos económicos y construir su economía interna, México sigue dependiendo en gran medida de Estados Unidos.

Sobre todo, esa dependencia se da como mercado de exportación (aproximadamente 76.8% de las exportaciones de México en 2022 se dirigieron a Estados Unidos) y como fuente de remesas, ingresos por turismo e inversión, de acuerdo con un análisis del Congreso estadounidense.

Mientras que las remesas alcanzaron un récord de casi 58,500 millones de dólares en 2022, la inversión extranjera directa de Estados Unidos en México se situó en 110,700 millones de dólares en 2021; Estados Unidos sigue siendo la principal fuente de inversión extranjera directa de México.

A partir de finales de la década de 1980, México pasó de ser una economía cerrada y dirigida por el Estado a una economía de mercado abierta que ha firmado acuerdos de libre comercio con 50 países.

La transición se aceleró tras la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994.

Desde el TLCAN, México se ha convertido cada vez más en una economía orientada a la exportación, con un valor de las exportaciones equivalente a 41% del Producto Interior Bruto (PIB) de México en 2021, frente a 12% del PIB en 1993.

México sigue siendo un proveedor de petróleo crudo de Estados Unidos, pero sus principales exportaciones a Estados Unidos son vehículos y autopartes, máquinas automáticas de procesamiento de datos y maquinaria eléctrica.

Economía interna

De 2010 a 2019, México registró una tasa media anual de crecimiento económico de 2.7%, pero su economía se contrajo 8.0% en 2020.

Aunque la pandemia mundial fue la principal causa de la contracción de 2020, la economía de México también se contrajo 0.2% en 2019.

El aumento de la demanda estadounidense de bienes y servicios, el incremento de las tasas de vacunación y la reapertura de empresas impulsaron un repunte económico de 4-7% en 2021.

No obstante, la preocupación por el endurecimiento de la política monetaria, la inflación y la reducción de las previsiones de crecimiento de Estados Unidos condujeron a un crecimiento de 3.1% en 2022 y a una previsión de crecimiento de 1.8% para 2023.

Las previsiones de crecimiento futuro de México son dispares. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la exclusión financiera, la falta de competitividad, el empleo en el sector informal, la corrupción y la baja participación de la mujer en el trabajo son impedimentos para el rendimiento económico a medio plazo de México.

 

Redacción Opportimes