Desafíos para el transporte marítimo en 2022

El gobierno de Quebec, Canadá, pronostica que es poco probable que se alivie la capacidad de entrega en el transporte marítimo a nivel mundial en 2022.

Ya se ordenaron nuevas embarcaciones en 2021, pero no se entregarán hasta 2023, según el Banco Asiático de Desarrollo (ADB, por su sigla en inglés).

Además, la nueva regla de descarbonización de la Organización Marítima Internacional para el transporte marítimo, que entrará en vigencia en enero de 2023, obligará a los barcos de los estados miembros de la Organización a reducir su velocidad, de acuerdo con IHS Markit.

Desde una mirada retrospectiva, la pandemia de Covid-19 y las consiguientes medidas de respuesta han provocado importantes pérdidas económicas.

En 2020, el PIB mundial cayó 3.3% y el PIB per cápita mundial retrocedió 6.2%, la recesión más grave desde la Segunda Guerra Mundial.

En comparación, el PIB mundial cayó aproximadamente 0.6% durante la recesión de 2008-09.

Las previsiones del FMI apuntan a que el crecimiento económico mundial se recupere a 5.3% en 2021 y a 4.1% en 2022, una revisión al alza de los pronósticos gracias a las vacunas y al apoyo político adicional en algunas economías grandes.

Transporte marítimo

El gobierno quebequense expuso que una de las razones de las interrupciones es la fuerte recuperación de la demanda de envíos.

Después del impacto de la pandemia, en 2020, el comercio mundial de mercancías se ha puesto al día a niveles prepandémicos durante el último trimestre del año, lo que ha aumentado la presión sobre los costos del transporte marítimo.

Por otro lado, la escasez de contenedores y mano de obra, el mal tiempo y, especialmente, el Covid-19 que afectó a algunos países asiáticos como Malasia y China, limitaron la capacidad de entrega y aumentaron los retrasos, según algunos expertos.

Según el Banco Asiático de Desarrollo, las interrupciones en el transporte se vieron agravadas por el cierre del Canal de Suez en marzo, el cierre parcial de puertos en China entre junio y agosto tras el descubrimiento de casos de Covid-19 entre trabajadores y el tifón que afectó a la región durante ese mismo período.

Algunos analistas anticipan continuas restricciones de oferta, a pesar de la disminución de la demanda.

De hecho, hay una congestión significativa en los puertos estadounidenses de Los Ángeles y Long Beach, ya que la cantidad de embarcaciones que esperan descargar alcanzó un máximo histórico en septiembre de 2021.

 

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