Logística

¿Cuánto contamina el transporte marítimo, el terrestre y el aéreo?

¿Cuánto contamina el transporte marítimo, el terrestre y el aéreo? La respuesta se detalla abajo, de conformidad con un informe del Centro Internacional de Comercio (ITC, por su sigla en inglés).

A menudo se supone que consumir productos que se fabrican en el país o dentro de la región es mejor para el clima del planeta que consumir productos importados de lejos. Puede que no siempre sea así.

La mayoría de las emisiones del transporte provienen de los vehículos de carretera, no del transporte marítimo.

Mientras el transporte marítimo de carga emite aproximadamente dos gramos de CO2 equivalente por tonelada durante un kilómetro, el transporte por carretera tiene un promedio de 150 gramos, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés).

Esto implica que el transporte marítimo libera casi 100 veces menos emisiones de gases de efecto invernadero por kilómetro que los camiones de 3.5 toneladas en las carreteras.

Transporte marítimo

Los productos importados por mar aún deben distribuirse localmente a través de camiones.

Sin embargo, la parte del viaje basada en el mar juega un papel relativamente pequeño en su huella de carbono.

La distancia por carretera y la eficiencia de la red de camiones son mucho más relevantes.

Además, la intensidad de carbono del transporte marítimo disminuyó 28% entre 2008 y 2018, según la Organización Marítima Internacional, quien planea liderar los esfuerzos para reducir las emisiones marítimas a la mitad para 2050.

La huella de carbono del producto depende de la distancia recorrida y también de cómo se fabrica.

Algunos sistemas de producción y ubicaciones consumen más energía que otros.

Los tomates cultivados en invernaderos, por ejemplo, consumen 10 veces más energía que los cultivados en campo abierto.

También el tiempo que se almacenan los alimentos antes de la venta al por menor contribuye a las emisiones.

En otras palabras, los productos importados fabricados con bajas emisiones de carbono que se envían por transporte marítimo pueden ser más respetuosos con el clima que los productos fabricados en el país.

Covid-19

Sin embargo, el transporte aéreo consume mucha energía y puede superar las emisiones más bajas asociadas con la producción en entornos con mayor eficiencia energética.

A medida que la humanidad emerge de las interrupciones del Covid-19, se enfrenta a un desafío aún mayor: el cambio climático.

Las lecciones de la pandemia están informando nuevos patrones de consumo, producción y comercio, caracterizados por mayores esfuerzos para mitigar y adaptarse a un clima cambiante.

Pero la transición no debería dejar a nadie atrás.

Para ello, las pequeñas empresas necesitarán apoyo para adaptarse a las nuevas regulaciones, clasificar el número creciente de estándares de sostenibilidad, aprovechar las oportunidades de financiamiento ecológico e incorporar prácticas de economía circular en sus negocios.

El ITC concluye que las respuestas al cambio climático deben diseñarse para hacer que la transición verde sea factible -y rentable- para las Pymes, particularmente aquellas en los países en desarrollo más afectados.

 

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