China acusó la existencia de barreras arancelarias de México, aunque sin anticipar el inicio de un litigio ante la Organización Mundial del Comercio.
El Ministerio de Comercio chino afirmó que un alza de aranceles que puso México en vigor a partir del 1 de enero de 2026 constituyen barreras al comercio y a la inversión. Por consiguiente, agregó que tiene derecho a adoptar contramedidas.
Barreras arancelarias de México
El gobierno mexicano incrementó aranceles a 1,463 clasificaciones de productos a países con los que no tiene acuerdos comerciales para proteger 19 industrias estratégicas. Sobre todo, el objetivo es sustituir importaciones de Asia por producción nacional y mejorar la actual balanza comercial mexicana.
La medida ajusta fracciones arancelarias en sectores como autopartes, textiles y siderurgia. Con esta estrategia, se busca salvaguardar 325,000 empleos en centros manufactureros clave. El incremento arancelario promedio pasará del 16.1% a 33.8% para fortalecer el mercado interno nacional.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio chino el aumento arancelario afecta a más de 30,000 millones de dólares en exportaciones de productos originarios de China al mercado mexicano. Esto podría provocar pérdidas estimadas de unos 9,400 millones de dólares para los sectores mecánico y eléctrico de China.
El Ministerio de Comercio considera que las medidas del gobierno mexicano para aumentar los aranceles de importación sobre productos provenientes de socios comerciales no libres, como China, constituyen barreras al comercio y a la inversión, según lo estipulado en el Artículo 3 del Reglamento para la Investigación de Barreras al Comercio Exterior.
Proceso legal
En el marco de la OMC, la declaración de China constituye un posicionamiento jurídico preliminar. Al calificar ciertas medidas como barreras al comercio, sugiere una posible incompatibilidad con disciplinas multilaterales, particularmente las disposiciones del GATT 1994.
Asimismo, la referencia al “derecho a adoptar contramedidas” no implica una acción inmediata. En el sistema multilateral, dichas medidas solo son legales tras un procedimiento formal, que incluye consultas, establecimiento de panel y eventual autorización para suspender concesiones comerciales.
En consecuencia, el lenguaje empleado anticipa una posible escalada hacia un mecanismo de solución de diferencias. Sin embargo, también funciona como herramienta de presión en negociaciones bilaterales, al tiempo que delimita una postura jurídica frente a potenciales incumplimientos comerciales.
China no ha anunciado contramedidas a los aranceles, pero el Ministerio de Comercio ha afirmado en repetidas ocasiones que podría actuar para salvaguardar los derechos e intereses de China.