La participación de México en las importaciones a Estados Unidos alcanzó un máximo histórico por tercer año consecutivo, al ubicarse en 15.7% en 2025, desde 15.5% en 2024, con un valor de 534,874 millones de dólares, según el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
El avance confirma el fortalecimiento estructural de la relación bilateral bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Participación de mercado récord en un entorno de aranceles
El incremento consolida una tendencia ascendente frente a 12.9% registrado en 2015. En términos interanuales, México amplió su cuota en un contexto global de mayor proteccionismo y ajustes en política comercial estadounidense.
En noviembre de 2025, los bienes mexicanos enfrentaron una tasa arancelaria efectiva de 3.7%, sustancialmente inferior al 30.9% aplicado a China y al 8.1% de la Unión Europea. Esta brecha arancelaria reforzó la competitividad relativa de las exportaciones mexicanas dentro de las cadenas de suministro norteamericanas.
Revisión del T-MEC y coordinación en minerales críticos
La dinámica comercial ocurre en paralelo a la revisión conjunta del T-MEC programada para julio de 2026. El 29 de enero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump discutieron los términos de esta evaluación institucional.
Asimismo, el 4 de febrero de 2026, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos anunció un Plan de Acción bilateral sobre Minerales Críticos. El mecanismo busca mitigar vulnerabilidades en cadenas de suministro estratégicas mediante políticas coordinadas, posibles precios mínimos ajustados en frontera y un eventual acuerdo plurilateral vinculante.
Implicaciones para nearshoring e inversión extranjera directa
El reposicionamiento de México en las importaciones a Estados Unidos responde, en parte, al fenómeno de nearshoring, que ha incentivado la relocalización de manufactura hacia América del Norte. Sectores como automotriz, electrónicos y maquinaria concentran flujos crecientes de inversión extranjera directa vinculados a integración productiva regional.
Sin embargo, la sostenibilidad del avance dependerá de factores regulatorios. Entre ellos, ajustes arancelarios estadounidenses, la política comercial mexicana hacia terceros mercados y los resultados de la revisión del T-MEC. Estos elementos inciden directamente en decisiones corporativas de largo plazo.
Crecimiento económico y entorno macro
La economía mexicana creció 0.8% en 2025. Para 2026, el Fondo Monetario Internacional proyecta una expansión de 1.5%, condicionada al entorno externo y a la estabilidad comercial. Un crecimiento moderado podría limitar el dinamismo de importaciones intermedias y la expansión de capacidad instalada exportadora.
En este contexto, ¿qué riesgos enfrenta México en las importaciones a Estados Unidos? Principalmente, la volatilidad en aranceles, disputas comerciales sectoriales y posibles cambios en reglas de origen. ¿Qué oportunidades emergen? Mayor integración regional en minerales críticos y fortalecimiento de cadenas de valor estratégicas.