La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para julio de 2026 incluirá previsiblemente la discusión sobre nuevas reglas de origen, tanto en el sector automotriz como en productos manufacturados no automotrices.
En las consultas realizadas en 2025 por la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), la Alianza BlueGreen escribió que las reglas de origen automotriz deberían fortalecerse, incluyendo para incentivar el uso de minerales críticos de origen norteamericano.
Nuevas reglas de origen
Como era de esperar, tras esas mismas consultas, la USTR destacó que las reglas de origen fueron una prioridad para muchos actores industriales, especialmente la idea de que las reglas deben cambiar para garantizar que Estados Unidos y sus socios del T-MEC se beneficien principalmente del trato arancelario preferencial del Acuerdo.
Por ejemplo, la Alianza para la Manufactura Estadounidense expresó su preocupación por las empresas extranjeras que utilizan a México como plataforma para evadir los aranceles estadounidenses, eludir las medidas de cumplimiento comercial y explotar las lagunas en las reglas de origen del Acuerdo.
Desde la perspectiva de la USTR, la colaboración entre Estados Unidos y México ha demostrado la eficacia del trabajo bilateral enfocado. Pero para abordar algunos problemas, como las reglas de origen, los minerales críticos o la alineación de la seguridad económica, puede requerirse un enfoque trilateral.
Como otra de las conclusiones de las consultas, la USTR planteó que el fortalecimiento de las normas de origen para bienes industriales no automotrices se abordará en la revisión del T-MEC de manera trilateral para asegurar que los beneficios del comercio de esos productos fluyan sustancialmente a las Partes.
Cadenas de suministro
Un análisis del Congreso estadounidense refiere que las políticas federales sobre tratados de libre comercio, aranceles, programas de asistencia financiera e incentivos de fabricación y producción, entre otras políticas, han influido en los nuevos participantes del mercado de la industria automotriz y en las cadenas de suministro.
Antecesor del T-MEC, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es un ejemplo de una política federal que fomentó las cadenas de suministro integradas de la industria automotriz entre Estados Unidos, Canadá y México.
La implementación del TLCAN se correlacionó con mayores inversiones en la fabricación de automóviles en los tres países. Luego el T-MEC modificó las normas para el comercio libre de impuestos de vehículos motorizados, incluidos los requisitos de las normas de origen.
Otro acuerdo comercial, el Tratado de Libre Comercio Estados Unidos-Corea del Sur (TLC KORUS), facilitó el comercio de los fabricantes de automóviles surcoreanos con Estados Unidos; estos fabricantes también aumentaron las inversiones en las operaciones estadounidenses después de la implementación del acuerdo.