México ha reiterado que sus exportaciones de carne de bovino a Vietnam enfrentan obstáculos y, por ello, continúa un caso ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).
México señaló que desde 2015 intentaba reanudar sus exportaciones de carne de bovino a Vietnam. Sin embargo, denunció que los escasos avances y las continuas demoras se debían a las reiteradas solicitudes de información adicional y a los exigentes requisitos de traducción.
Exportaciones de carne de bovino a Vietnam
México destacó que había propuesto establecer un grupo de trabajo técnico para abordar las cuestiones pendientes. Sin embargo, no se logró ningún avance sustantivo al respecto. Como consecuencia, las solicitudes de exportación de siete establecimientos quedaron en suspenso.
Por su parte, Vietnam indicó que había enviado múltiples comunicaciones solicitando documentación para el análisis del riesgo de importación desde que recibió la solicitud de México en 2016. Sin embargo, aclaró que el procedimiento sufrió continuos retrasos a lo largo de los años. Según la representación vietnamita, estas demoras se debieron a la entrega de información incompleta, desactualizada o sin traducir.
Se estaba preparando una auditoría in situ de los sistemas de producción y control de carne de bovino de México como siguiente paso para avanzar en la evaluación.
La preocupación de México en este caso se volvió a plantear en julio de 2026 y se respaldó por la Unión Europea en la OMC.
Diversificación de exportaciones
Un informe presentado este miércoles ante la OMC analiza la evolución del comercio vietnamita. Según el documento, los cambios en los vínculos de Vietnam con las cadenas globales de valor fuera de su región han sido moderados.
En el ámbito europeo, socios como Alemania, Francia y el Reino Unido registraron ligeros descensos en su cuota de participación. Asimismo, estos países experimentaron una pérdida en sus posiciones comerciales habituales.
En contraste, se observa una incipiente diversificación hacia mercados emergentes como la India, México y Arabia Saudita. Estos socios lograron aumentos moderados en sus intercambios con el país asiático. De forma paralela, economías regionales de menor tamaño, como Camboya y la República Democrática Popular Lao, ganaron importancia estratégica. Este fenómeno refleja un claro impulso hacia una mayor integración subregional.
En conjunto, los datos sugieren que persiste una marcada dependencia de las redes de producción asiáticas junto a una diversificación gradual. No obstante, las conexiones con las principales economías avanzadas fuera de la región avanzan a un ritmo sensiblemente más lento.