México y Estados Unidos realizaron 1 millón 142,055 operaciones de despacho conjunto aduanal, de acuerdo con información de la Secretaría de Economía.
Los principales sectores beneficiados fueron las empresas con programa IMMEX y certificadas del ramo de maquiladoras, eléctrico, electrónico, automotriz e industria alimentaria.
Despacho conjunto aduanal
México y Estados Unidos acordaron fortalecer la infraestructura logística y la gestión del espacio fronterizo durante la más reciente reunión del Grupo Binacional sobre Puentes y Cruces Internacionales. El encuentro tuvo como objetivo facilitar el comercio regulado. Además, buscó aumentar la seguridad en la cadena logística y preservar la competitividad regional.
Las dependencias de ambos gobiernos priorizaron el despliegue de tecnología aduanera, el aumento de revisiones no intrusivas y la inspección conjunta de carga. También impulsaron la coordinación operativa bilateral en los cruces internacionales.
En este contexto de facilitación comercial se inserta el programa IMMEX. Este esquema permite la importación temporal de bienes e insumos para procesos industriales, de transformación o de servicios de exportación sin pagar el Impuesto General de Importación, el IVA ni cuotas compensatorias.
Aduana bilateral
Inicialmente, un programa de despacho conjunto aduanero entre México y Estados Unidos logró reducir hasta en 95% los tiempos de revisión. También disminuyó en 50% los costos de transporte desde su implementación en 2017. La estrategia, coordinada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), optimizó el cruce de mercancías clave entre ambas naciones.
El esquema registró sus mayores reducciones operativas en Baja California. En ese punto, el despacho de productos agrícolas en Mesa de Otay disminuyó sus tiempos de espera hasta en 95% al exentarse de revisión física.
Por su parte, en el Aeropuerto de Laredo, Texas, las revisiones unificadas para carga aérea de los sectores automotriz, electrónico y aeroespacial con destino a ocho terminales mexicanas redujeron los tiempos en 60%. De la misma manera, los costos operativos se redujeron a la mitad.
El modelo se expandió en el punto fronterizo de San Jerónimo, Chihuahua, donde las autoridades de ambos países realizan la inspección coordinada de cargamentos de computadoras y productos electrónicos exportados hacia territorio estadounidense.