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Estados Unidos lidera producción y exportaciones de maíz en el mundo

31 agosto, 2026
Comercio
Acercamiento fotográfico de tres mazorcas de maíz amarillo maduro y brillante, dispuestas en paralelo y llenando casi todo el encuadre, mostrando la textura detallada de los granos individuales y algunos hilos de seda.
Foto: Pexels. El maíz amarillo, como el que se muestra en este primer plano, es el cultivo central de Estados Unidos, país que lidera la producción y exportaciones mundiales gracias a su alta tecnología y clima.

Estados Unidos lidera la producción y exportaciones de maíz en el mundo apoyado por sus suelos fértiles, biotecnología avanzada, mecanización intensiva, subsidios agrícolas y clima favorable.

El mapa global de la oferta exportable lo completan Argentina, Brasil, Rusia, Sudáfrica y Ucrania, orientados a abastecer la demanda de grandes compradores como México, Japón, la Unión Europea, Corea del Sur, Egipto y el Sudeste Asiático. 

En el caso de China, su producción de 307 millones de toneladas resulta insuficiente para cubrir su demanda interna por un margen aproximado de 6 por ciento.

Producción y exportaciones de maíz

Estados Unidos ha consolidado su dominio en el mercado, al concentrar 31% de la producción global y canalizar cerca del 20% de su cosecha al mercado exterior. 

Gráfico sobre el déficit de maíz en el ciclo 2026-2027. Muestra un consumo proyectado de 1,320 millones de toneladas que supera la producción global de 1,297 millones, generando una brecha.
Proyección del balance mundial de maíz para 2026-2027. La brecha de 23 millones de toneladas métricas entre la producción y el consumo presiona los precios internacionales del grano al alza.

Según Teucrium Commodity Trust, se prevé un déficit de 23 millones de toneladas métricas en la oferta mundial de maíz para el ciclo agrícola 2026-2027. 

Las proyecciones de julio de 2026 del USDA indican que el consumo mundial alcanzará los 1,320 millones de toneladas, superando a la producción global de 1,297 millones, brecha que presiona al alza los precios internacionales del grano.

A largo plazo, el consumo global de maíz acumula un crecimiento superior al 677% desde el ciclo 1960/1961. Esta tendencia estructural responde a tres motores principales:

  • Demografía: La proyección de la Oficina del Censo de Estados Unidos de alcanzar 9,700 millones de habitantes hacia 2050.
  • Cambios de dieta: El ascenso de la clase media en economías en desarrollo, que eleva la demanda de proteína animal e insumos forrajeros.
  • Uso industrial: La demanda sostenida para la industria de biocombustibles, encabezada por la producción de etanol en Estados Unidos.

A pesar de contracciones temporales derivadas de shocks económicos, crisis sanitarias o ajustes en políticas comerciales, la demanda global muestra una resiliencia histórica sustentada en su carácter de insumo básico fundamental.

Comercio global de cereales

Los precios FOB de cereales y semillas oleaginosas se mantienen en niveles mínimos no vistos desde finales de 2020, reduciendo los márgenes de rentabilidad para los productores globales. 

A esta presión sobre el campo se suma un encarecimiento de los fletes marítimos y costos de transporte, impulsado por una elevada demanda de buques, la prolongación de las rutas de navegación, la escasa disponibilidad de embarcaciones y el alza en los precios del petróleo.

Para el ciclo 2026-2027, las proyecciones del Consejo Internacional de Cereales (CIC) anticipan una reducción en el superávit global de oferta y una contracción del comercio internacional hasta situarse en torno a los 205 millones de toneladas. Esta desaceleración afectará los saldos exportables de Argentina, Australia y Estados Unidos, mientras que la región del mar Negro y Canadá perfilan un desempeño favorable.

El panorama productivo y climático para el periodo 2026-2027 enfrenta los siguientes factores clave, según el CIC:

  • Mercado del maíz: Se prevé un superávit con una producción cercana a 1,300 millones de toneladas y un volumen comercial de casi 200 millones de toneladas. La demanda industrial y de fertilizantes se mantiene como el principal motor del sector.
  • Ajuste en superficie de siembra: El encarecimiento de los fertilizantes redujo las hectáreas destinadas al cultivo en Estados Unidos y Europa. Como resultado, las exportaciones estadounidenses se proyectan por debajo de los 80 millones de toneladas.
  • Riesgo climático: La presencia del fenómeno El Niño amenaza la productividad de regiones y cultivos estratégicos, con un impacto que se manifestará con mayor fuerza entre finales de 2026 y principios de 2027.

 

Imágenes cortesía de Redacción Opportimes | Opportimes y Redacción Opportimes | Opportimes