En el primer semestre de 2026, Estados Unidos importó productos de tecnología avanzada por un valor de aduana de 568,438 millones de dólares.
Esta clasificación incluye las siguientes áreas: materiales avanzados, aeroespacial, biotecnología, electrónica, información y comunicaciones, manufactura flexible, ciencias de la vida, tecnología nuclear, optoelectrónica y armamento.
Importaciones de productos de tecnología avanzada
Las importaciones de productos de tecnología avanzada a Estados Unidos escalaron desde los 346,103 millones de dólares en el primer semestre de 2024 y los 471,686 millones de dólares en la primera mitad de 2025.

Las estadísticas de exportación de ciertas clasificaciones de productos relacionadas con la industria aeronáutica están sujetas a supresión y se han agregado de manera que se evita la divulgación de información confidencial. Como resultado, las exportaciones de productos de tecnología avanzada aparecen sobreestimadas en 958 millones de dólares en junio de 2026.
México exportó productos de tecnología avanzada a Estados Unidos por un total de 98,335 millones de dólares de enero a junio de 2026, un alza interanual de 47.4 por ciento.
Por delante de México, solo se colocó Taiwán, con 117,068 millones de dólares, un alza interanual de 87.1 por ciento.
Atrás de México quedaron: Tailandia (43,318 millones de dólares, +153.6%), Corea del Sur (29,615 millones, +128.6%), Malasia (26,829 millones, +55.3%) y China (21,827 millones, -38.3 por ciento).
Industria estadounidense
La manufactura avanzada en Estados Unidos registra una expansión sin precedentes, impulsada por multimillonarias inversiones en producción nacional, aceleración tecnológica y la urgente necesidad de blindar sus cadenas de suministro.
Sectores estratégicos como los semiconductores, la industria aeroespacial, la biotecnología, las energías renovables y el procesamiento de alimentos lideran este auge industrial en todo el territorio estadounidense.
Este impulso responde al interés directo de las empresas por capitalizar los incentivos de legislación federal, como ocurrió con la Ley CHIPS, con el objetivo prioritario de mitigar la dependencia de proveedores extranjeros.