GreenLight Biosciences invertirá hasta 100 millones de dólares en la Ciudad de México para producir el primer biofungicida de ARN del mundo.
Este proyecto generará 500 empleos directos especializados en la capital del país (50 por cada producto aprobado más soporte equivalente).
GreenLight Biosciences
En un tiempo récord de nueve meses, el gobierno mexicano otorgó el registro oficial para este desarrollo tecnológico. Como resultado, la nueva planta integrará la cadena de valor completa con investigación, producción masiva y exportación internacional.

A diferencia de los plaguicidas químicos tradicionales, este producto de origen biológico utiliza moléculas de ARN para neutralizar patógenos sin contaminar. Por consiguiente, disminuye los riesgos para trabajadores agrícolas, consumidores y comunidades rurales.
La noticia se difundió este miércoles en un evento encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en la Ciudad de México.
Ahí, Andrey Zarur, director general de GreenLight Biosciences, anunció que iniciarán con dos biofungicidas para aguacate, fresa, uva y pepino. Posteriormente, la empresa planea desarrollar decenas de soluciones para cultivos de maíz y algodón.
La autorización se realizó por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Plaguicidas de mayor riesgo
Víctor Hugo Borja Aburto, titular de la Cofepris, dijo que el mundo está restringiendo los plaguicidas de mayor riesgo. “La Cofepris y la Secretaría de Agricultura han revocado 197 registros y está por publicarse un segundo decreto de plaguicidas prohibidos”, agregó.
Al mismo tiempo, los mercados internacionales exigen cada vez menos residuos químicos en los alimentos.
Biotecnología vs nearshoring
Las moléculas de ARN funcionan como un tratamiento preciso que “desactiva” un gen específico que el hongo necesita para sobrevivir, sin contaminar el ambiente ni representar riesgos importantes para las personas o para otras especies.
Según Zarur, la biodiversidad en el mundo ha disminuido en 60% durante los últimos 30 años y que una causa de esto son los millones de toneladas de pesticidas que se utilizan anualmente.
“André no está esperando el Nearshoring, ni viendo qué deciden los aranceles la semana que entra (sic). No está en esa angustia, no lo veo así. ¿En qué está? En producir lo que necesitamos para que nuestra economía crezca, tengamos más valor agregado. Y estas ideas, estos conocimientos van a producir riqueza mexicana”, comentó Ebrard.