La USTR pidió ajustar las reglas de origen del T-MEC para el sector automotriz. Aunque el T-MEC ya tiene las normas más estrictas, la USTR busca fortalecerlas.
Este pedido aparece en el tercer informe de cinco que debe enviar al Congreso sobre el impacto del T-MEC en la industria automotriz.
La agencia señala tres retos clave: interrupciones en la cadena de suministro, mayor competencia china y cambios en la política comercial de Estados Unidos.

Según la USTR, el contenido estadounidense en autos fabricados en México y Canadá está cayendo. Además, el déficit comercial automotriz con México sigue alto.
Reglas de origen automotriz del T-MEC
La USTR ve en la Revisión Conjunta del T-MEC 2026 una oportunidad. Busca incentivar más contenido estadounidense y norteamericano en la cadena de valor.
También propone mitigar riesgos de proveedores de economías no de mercado. Esto incluye reducir la dependencia de semiconductores, placas de circuitos y pantallas importadas.
La agencia afirma que esa dependencia es una vulnerabilidad. Lo es sobre todo para tecnologías emergentes: vehículos eléctricos y autónomos. Es un riesgo estratégico y económico para fabricantes y trabajadores norteamericanos.
Por eso, la USTR sugiere cambiar las reglas de origen. El objetivo: desalentar la dependencia de terceros países y fomentar la producción en Norteamérica.
Acero y aluminio
El T-MEC ya elevó el Contenido de Valor Regional (CVR) de 62.5% a 75%. También añadió requisitos de compra regional para piezas esenciales, acero y aluminio, y una nueva disposición sobre contenido laboral.
En 2025, el gobierno de Estados Unidos aplicó aranceles a vehículos y componentes por razones de seguridad nacional (Sección 232). También impuso aranceles al acero y al aluminio.
Los bienes que cumplen las reglas de origen del T-MEC reciben exenciones parciales; los elementos no estadounidenses siguen sujetos a aranceles.
Contenido en América del Norte
La USTR propone ajustar las reglas de origen del T-MEC para bienes manufactureros no automotrices, buscando que los beneficios comerciales fluyan a Estados Unidos, México y Canadá. La iniciativa prioriza fortalecer normas, armonizar certificados y reducir dependencia externa en sectores críticos como electrónica y maquinaria.
En 2025, las exportaciones mexicanas no automotrices sumaron 382,489 millones de dólares, +16.1% anual y 63.3% del total. Analistas y expertos piden modernizar aduanas y estandarizar certificados de origen para aumentar contenido norteamericano y limitar las importaciones clave desde China.