La Secretaría de Economía de México indicó que persisten limitaciones estructurales en la producción de tomates en Estados Unidos.
Como consecuencia, las exportaciones mexicanas de esta hortaliza al mercado estadounidense complementan las necesidades internas en Estados Unidos.
Importaciones estadounidenses
Las compras externas de Estados Unidos de tomates desde México cayeron a una tasa interanual de 26.4% en 2025, a 2,298 millones de dólares, tras cinco años de crecimientos continuos.
Pero de enero a mayo del año en curso, las importaciones estadounidenses de tomates mexicanos crecieron 4.4%, a 1,226 millones de dólares. Con ello, recuperaron parcialmente el retroceso de 2025.
A continuación se muestra la tendencia de las importaciones estadounidenses de tomates desde México, en millones de dólares:
- 2018: 2,060.
- 2019: 1,958.
- 2020: 2,381.
- 2021: 2,387.
- 2022: 2,477.
- 2023: 2,713.
- 2024: 3,124.
- 2025: 2,298.
- Enero-mayo 2025: 1,174.
- Enero-Mayo 2026: 1,226.
Producción de tomates en Estados Unidos
La implementación de métodos de cultivo más intensivos en mano de obra y las restricciones ambientales han incrementado la vulnerabilidad de los cultivos a las plagas y problemas fitosanitarios relacionados.
En California, la situación es similar, según la Secretaría de Economía: los productores también enfrentan presiones sobre el uso de la tierra y escasez de mano de obra, además de sequías persistentes y limitaciones recurrentes en el suministro de agua.
Por consiguiente, la Secretaría de Economía consideró que si bien los tomates mexicanos mantienen una presencia significativa en el mercado estadounidense, esta participación no se debe a prácticas comerciales desleales, estrategias de desplazamiento impulsadas por las exportaciones ni aumentos artificiales de las exportaciones mexicanas.
Más bien, se debe a las limitaciones estructurales y la incapacidad histórica de los productores estadounidenses tradicionales de cultivo al aire libre para suministrar de manera consistente el volumen, la calidad y la variedad de tomates frescos que demanda el mercado, especialmente bajo condiciones climáticas, laborales y de uso de la tierra cada vez más adversas.
Estas circunstancias, a su vez, han generado una fuerte dependencia de los principales productores y participantes del mercado estadounidense de las importaciones mexicanas.
Para satisfacer las preferencias de los consumidores por una gran variedad de tomates, actualmente el suministro está integrado en toda Norteamérica y ninguna región por sí sola puede abastecer todos los productos durante todo el año, como se mencionó en la audiencia pública.