La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) propuso a la USTR sancionar el transbordo de acero en coordinación con México.
Además, esta Cámara sugirió al gobierno estadounidense crear un Mecanismo de Coordinación del Acero de América del Norte.
Trasbordo de acero
La Canacero propuso a la USTR la aplicación conjunta de la Sección 301 contra el transbordo de economías no de mercado.
En la medida en que las preocupaciones de la USTR sobre México se relacionan específicamente con el acero chino que se transborda a través de territorio mexicano, la Cámara recomendó crear un protocolo formal de aplicación conjunta con la USTR y la CBP para identificar, investigar y sancionar este transbordo.
Para la Canacero, México tiene tanto el interés como la capacidad institucional para hacer cumplir eficazmente las normas contra el transbordo y está dispuesto a asumir un compromiso formal para hacerlo.
México es un importador neto de acero, con una capacidad de producción siderúrgica nacional inferior al consumo aparente de acero del país, lo que impide que se pueda considerar a México como una fuente de exceso de capacidad estructural
Mecanismo de Coordinación
En una carta dirigida a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), la Canacero sugirió que el Mecanismo de Coordinación del Acero de América del Norte se establezca dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Especificó que el mecanismo permitiría el monitoreo conjunto de los flujos comerciales de acero, la aplicación coordinada de la ley contra la elusión y la armonización de las posiciones en foros multilaterales como el Foro Global sobre el Exceso de Capacidad de Acero (GFSEC, por su sigla en inglés).
“Este es el marco adecuado, basado en un tratado, para abordar las preocupaciones compartidas, y México está dispuesto a participar en él”, dijo la Canacero.
Como parte de esta iniciativa, el mecanismo funcionaría con un grupo de trabajo bilateral o trilateral permanente para coordinar el monitoreo del comercio de acero, compartir datos en tiempo real sobre los flujos de importación y “armonizar las medidas coercitivas contra la elusión y el transbordo”.
Además, este mecanismo proporcionaría un marco institucional coherente con el T-MEC para abordar las preocupaciones comunes sin recurrir a medidas unilaterales.