El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) planteó que México podría proponer regulaciones en materia de competencia desleal de terceros países. Esto sería durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El IMCO es un think tank que impulsa la competitividad mediante políticas públicas basadas en evidencia. Se financia a través del Consejo Mexicano de Negocios, agencias internacionales (como USAID) y fundaciones privadas (como Hewlett).
Competencia desleal de terceros países
Uno de los ejes centrales de la revisión del T-MEC es la participación de economías acusadas de prácticas comerciales desleales. Estas afectan cadenas de valor clave para las industrias de América del Norte, como el acero y el aluminio.
Según el Imco, una vía para abordar este reto sería utilizar el capítulo 10 del Tratado, en materia de remedios comerciales. Así se incorporarán mecanismos de coordinación regional frente al dumping. El dumping se entiende como la exportación de un producto a un precio inferior al que se vende en el mercado interno.
En un escenario ambicioso considerado por el Imco, los tres países podrían acordar eliminar los casos antidumping entre ellos. Esto sería para evitar que estos instrumentos se utilicen como barreras no arancelarias dentro de la región. Además, podrían sustituirlos por principios de competencia económica que reconozcan a América del Norte como un mercado relevante común. Se concentrarían también las acciones de defensa comercial frente a terceros países.
Casos antidumping
Una alternativa más viable, aunque acotada, sería establecer esquemas de coordinación antidumping para sectores críticos acordados por las partes. Por ejemplo, podrían comenzar con industrias sensibles como el acero y el aluminio.
De igual manera, según el Imco, se puede acordar exentar explícitamente a las Mipymes de las medidas antidumping, así como de otro tipo de aranceles (secciones 122 y 232, por ejemplo). Esto parte de la premisa que una empresa pequeña no tiene incentivos, ni poder de mercado, para bajar artificialmente el precio de un bien exportado.
Ello requeriría controles estrictos para evitar abusos de esta eventual exención. Esto se puede lograr a partir de ajustes a las cartas que ya existen en materia de investigaciones al amparo de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.
La competencia con estas economías acusadas de prácticas desleales debe abordarse como un reto regional, no solo estadounidense, debido al riesgo de transbordo a través de terceros países para eludir aranceles. La implementación de esta disposición en cuestiones de acero y aluminio, por ejemplo, podría ir acompañada de medidas que garanticen la interoperabilidad de los certificados de molino electrónicos mediante blockchain para permitir la coordinación de los tres países en tiempo real.