La Ciudad de México descendió cuatro lugares, a la posición 123 de 148 ciudades, en el Smart City Index 2026.
En general, esta urbe ha tenido una tendencia a la baja tras alcanzar el puesto 103 en 2020.
En comparación con 2025, la Ciudad de México cayó cuatro lugares, en una evaluación de 146 urbes.
Ciudad de México en Smart City Index 2026
La calificación general de la capital cayó de «C» en 2025 a «CC» en 2026, reflejando un estancamiento en la percepción ciudadana.
A pesar de los esfuerzos, la urbe no ha logrado recuperar la competitividad mostrada en años anteriores.
En los indicadores específicos por pilares, la ciudad mantiene una calificación de «CC» tanto en Estructuras como en Tecnologías. Sin embargo, el promedio del factor tecnológico (57.1) supera significativamente al promedio estructural (44.7), evidenciando una brecha persistente.
Estructuras urbanas: El punto crítico del desarrollo
El pilar de Estructuras revela deficiencias graves en áreas fundamentales para la calidad de vida. Los puntajes más bajos se concentran en congestión vial (24.2), seguridad pública (24.3) y corrupción (24.5), factores que lastran el avance hacia una ciudad inteligente.
Por el contrario, las áreas recreativas muestran un desempeño superior dentro de este pilar. Las actividades culturales y los espacios verdes obtuvieron puntuaciones de 73.0 y 64.0 respectivamente, siendo los elementos estructurales mejor valorados por los habitantes de la capital.
Tecnologías: Fortalezas digitales y conectividad
La adopción tecnológica presenta un panorama mixto con fortalezas en servicios específicos. La compra de boletos en línea para museos (77.7) y la fiabilidad de la velocidad de internet (69.1) destacan como los servicios digitales más eficientes y valorados.
No obstante, existen herramientas tecnológicas con bajo impacto percibido, como el acceso en línea a las finanzas de la ciudad (39.1). Esto sugiere que, aunque la conectividad existe, su aplicación para reducir la corrupción y mejorar la gobernanza es insuficiente.
Prioridades y actitudes ciudadanas
Para los capitalinos, la seguridad es la prioridad absoluta (84.7%), seguida por la transparencia y los servicios de salud (ambos con 58.9 por ciento). Estas preocupaciones definen la agenda de inversión necesaria para mejorar la posición de la ciudad.
En cuanto a actitudes, el 68.6% está dispuesto a ceder datos personales para mejorar el tráfico y el 62.9% acepta tecnologías de reconocimiento facial. Existe una apertura social considerable hacia soluciones tecnológicas que ataquen los problemas más urgentes.