La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este jueves una iniciativa al Senado de la República con proyecto de decreto para reformar tres leyes y crear el Certificado Laboral para la Agroexportación.
Sheinbaum propone reformar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la Ley de Comercio Exterior y la Ley Federal del Trabajo.
Certificado Laboral para la Agroexportación
Aunque el certificado está diseñado para el sector agrícola, la reforma a la Ley de Comercio Exterior permitiría restringir exportaciones de cualquier mercancía cuando existan incumplimientos laborales o ambientales, de acuerdo con fuentes empresariales.
Con ello, el comercio exterior podría convertirse en un mecanismo forzado de cumplimiento laboral para toda la economía.
Impacto laboral
Al cierre de julio de 2025, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó 23 millones 591,691 puestos de trabajo formales afiliados, cifra histórica. Sin embargo, en el sector agrícola, durante el mismo periodo, la Población Ocupada en dicha actividad ascendió a 2.78 millones de personas, de las cuales más de 83% se encontraba en condiciones de informalidad, sin acceso a seguridad social ni prestaciones básicas.
Así, Sheinbaum argumentó que mientras la agroindustria se consolida como motor de divisas y empleo, se debe garantizar a las y los trabajadores del campo condiciones dignas, pues los beneficios del comercio internacional no se generan únicamente en el punto de exportación, sino a lo largo de toda la cadena de valor: desde el pequeño productor hasta las empresas empacadoras y comercializadoras.
Las empresas que busquen exportar productos agrícolas deberán demostrar previamente el cumplimiento de derechos laborales, seguridad social y condiciones de trabajo dignas. Para obtener el certificado correspondiente, los exportadores tendrán que documentar ese cumplimiento mediante un proceso formal, verificable y auditable.
En este contexto, las personas exportadoras participan en todo el proceso productivo y son quienes obtienen mayores beneficios de la actividad desarrollada por las personas trabajadoras. Por ello, el esquema propuesto plantea reconocer su corresponsabilidad en las condiciones bajo las que se realiza la producción.
De acuerdo con Claudia Sheinbaum, reconocer esa corresponsabilidad dentro de un mecanismo que promueva la formalización del empleo y la protección ambiental no implica trasladar una carga indebida a los exportadores. Por el contrario, busca fortalecer el cumplimiento de obligaciones laborales.
Además, el planteamiento sostiene que este enfoque permitirá que los beneficios derivados de la apertura comercial se reflejen en mejores condiciones de vida para las personas que trabajan en el campo. De esta manera, se vincula la actividad exportadora con estándares laborales y ambientales verificables.