Las importaciones estadounidenses de productos originarios de México crecieron a una tasa anual compuesta de 6.14% entre 2015 y 2025, hasta un récord de 534,873 millones de dólares. Con ello, México se consolidó como principal proveedor de bienes de Estados Unidos, en un contexto de reconfiguración de cadenas de suministro y política comercial.
En contraste, las importaciones estadounidenses desde China registraron una tasa anual negativa de -4.37% en el mismo periodo. En 2025 cayeron 130,567 millones de dólares interanuales, hasta 308,380 millones. La contracción respondió a una rotación estratégica de proveedores, no a debilidad de la demanda.
Reconfiguración del comercio exterior y nearshoring en América del Norte
El desempeño de las importaciones estadounidenses de productos originarios de México refleja una relocalización productiva acelerada. Desde 2024, los flujos superaron los 500,000 millones de dólares, fortalecidos por ventajas logísticas, tratados comerciales y certidumbre regulatoria bajo el marco regional.
El fenómeno se alinea con tendencias de nearshoring y diversificación de riesgos geopolíticos. La sustitución de oferta china por proveedores estratégicos reorientó cadenas globales. Este proceso ha favorecido a México como plataforma manufacturera integrada al mercado estadounidense.
Sustitución asiática y redistribución tecnológica
La caída de China fue parcialmente compensada por mayores compras a Taiwán y Vietnam, con incrementos de 85,168 y 57,339 millones de dólares, respectivamente. Sin embargo, México capturó una proporción relevante del traslado, especialmente en bienes de capital y manufacturas avanzadas.
En 2025, las importaciones estadounidenses en computadoras y telecomunicaciones alcanzaron 165,900 millones de dólares. Aunque el sector automotriz registró una baja de 51,058 millones, el componente tecnológico compensó la variación. La integración industrial permitió absorber demanda estratégica en sectores intensivos en valor agregado.
Implicaciones estratégicas para inversión extranjera y política comercial
El liderazgo de México en importaciones estadounidenses de productos originarios de México redefine el mapa del comercio exterior regional. La expansión sostenida fortalece su posición en cadenas de suministro críticas, particularmente en manufactura avanzada y bienes intermedios.
Para inversionistas y directores de comercio exterior, el dato central es claro: la diversificación de proveedores en Estados Unidos abre oportunidades en inversión extranjera directa, infraestructura logística y cumplimiento regulatorio. El desafío radica en sostener competitividad ante ajustes arancelarios y revisiones de tratados comerciales.