La IED en producción de carne de pollo en México se duplicará en los próximos cinco años en comparación con el mismo periodo inmediato anterior.
Esa meta se logrará si se realizan efectivamente las inversiones anunciadas este jueves por Pilgrim’s, de 1,300 millones de dólares de 2026 a 2030.
IED en producción de carne
Pilgrim’s Pride es una empresa líder en proteína avícola. En México opera complejos integrados de pollo, con incubación, engorda, procesamiento y distribución. Atiende mercado nacional y exportaciones, con marcas propias y enfoque en eficiencia, bioseguridad y sostenibilidad operativa industrial continua.
Del cuarto trimestre de 2020 al tercer trimestre de 2025, último dato disponible, México captó 643.5 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa en la producción de carne de pollo, según datos de la Secretaría de Economía.
Pilgrim’s permitirá sustituir importaciones de carne de pollo en México. Será producción nacional. El volumen rondará 373,000 toneladas al año. Así, cubrirá 35% de las importaciones estimadas para 2025, calculadas en 1 millón 070,000 toneladas. De este modo, se reducirá la dependencia externa.
Bioseguridad
El USDA prevé que la producción mexicana de carne de pollo crecerá 2% en 2026. Alcanzará 4.2 millones de toneladas. La tendencia sigue en línea con 2025. Además, la demanda interna impulsa el avance. También influyen mejores prácticas productivas.
Durante 2025, las inversiones en bioseguridad marcaron la diferencia. La mortalidad de las crías cayó de forma significativa. Por ello, la tendencia se mantendría en 2026 y, en consecuencia, la prevención de enfermedades seguirá siendo clave.
Al mismo tiempo, las operaciones integradas ganan peso. Las unidades con más de 100,000 aves ya concentran más del 75% de la producción y muestran mayor resiliencia ante la volatilidad de costos. Combustible y alimento siguen presionando. Sin embargo, las grandes empresas refuerzan su control de la cadena.
El mercado mexicano de carne de pollo está dominado por Bachoco, Pilgrim’s Pride, San Antonio y Tyson. La producción es integrada, con alta demanda interna, creciente inversión en bioseguridad y menor dependencia de importaciones.